Encuentro Nacional de Catequistas de
Iniciación Cristiana de Niños
"La Iniciación Cristiana de Niños, un Camino de fe". Con este lema o idea fuerza nos reunimos más de 60 catequistas de todo el país, con el propósito de reflexionar, dialogar, compartir y celebrar nuestra tarea, a la luz de Aparecida; desde el Viernes 7 hasta el Domingo 9 de Setiembre, en la Residencia Cosquín del IOSE.

El Viernes a medida que iban llegando los catequistas de las distintas diócesis, como es costumbre entre nosotros nos fuimos dando una cordial bienvenida, mate en mano, y fraterno abrazo…
Después de alojarse y completar la inscripción, la Hermana Margarita nos fue convocando para adentrarnos en el Encuentro, allí entre cantos y saludos nos fue bosquejando cómo habíamos llegado a esta convocatoria desde la Junta Nacional de Catequesis… El P. Osvaldo Nápoli, Director de esta Junta, estaba allí presente y dirigió a los presentes palabras de aliento y entusiasmo para vivir en estas Jornadas…
Milagros, fue la encargada de animar el primer tramo del trayecto de este Encuentro: evocar los primeros momentos de nuestra vida evocar en nuestro corazón, aquellas manos, miradas, caricias... que nos ayudaron iniciar la vida y particularmente a iniciarnos en la vida de la fe. Luego en pequeños grupos compartimos entre hermanos los recuerdos conmemorados y nuestra experiencia de fe
Después de merendar y seguir la compartida fuimos nuevamente invitados a trabajar…
El P. Fabián fue el encargado de señalar los principales acentos que supone el tema que nos planteamos “LA INICIACIÓN CRISTIANA, UN CAMINO DE FE”. Desde distintos elementos y perspectivas, desde el magisterio, la historia, la situación vivida en nuestras comunidades nos fue ayudando a percibir que la iniciación cristiana es mucho más que una catequesis presacramental, que es un proceso de transformación progresiva, en el que Dios toma la iniciativa y espera una respuesta libre y personal, en la que el creyente se va identificando progresivamente con Cristo asistido por la gracia sacramental (Anuncio de la Buena Nueva, acogida por la conversión y profesión de Fe; celebración del Bautismo, la Confirmación y el Banquete Eucarístico). En un segundo momento insistió en la necesidad de comprender la Iniciación Cristiana como una interacción dinámica en la que no sólo interviene el catequista y el catecúmeno sino también los padres y su entorno familiar, la comunidad parroquial en sus distintos miembros, los ministros que presiden o animan las distintas celebraciones y hasta el ámbito cultural en el que se desenvuelve el catecúmeno. Asimismo destacó cómo la Iniciación Cristiana de niños hay es un momento del proceso evangelizador que sucede al momento misionero y pone las bases para un momento posterior que se desarrollará a lo largo de toda su vida (el momento pastoral), en el que tendrán suma importancia otros procesos catequísticos y formativos (pero claramente distintos de la iniciación cristiana, como advierte Aparecida 288).
A la luz del Documento final de la Vº Conferencia Episcopal Latinoamericana y del Caribe en Aparecida, remarcó los desafíos que supone asumir esta iniciación cristiana: ante todo la necesidad de una renovación de la modalidad catequística de la Parroquia; el deseo de que sea asumido por todo el Continente la IC como un proceso catequístico formativo; la valoración de la IC como catequesis básica y fundamental reconociendo que dará lugar a una catequesis permanente para madurar en la fe… (Aparecida 294).
Animados por estas reflexiones fuimos invitados a renovar nuestra conciencia bautismal y celebrar la alegría de sabernos hijos amados por nuestro Padre Dios…
Finalizada la celebración nos reunimos para cenar y en la sobremesa cada Diócesis se fue presentando al resto a través de adivinanzas o cantos inventados para la ocasión…
El Sábado después de desayunar celebramos la oración de la mañana suplicando a Dios con las palabras de Isaías que nos diera mirada, oídos y corazón de discípulos para contemplar la situación de los niños a los que acompañamos desde la catequesis en la Iniciación cristiana… Inmediatamente después fuimos invitados a trabajar por regiones pastorales para reconocer y comentar “¿cómo viven?, ¿qué les pasa?, ¿qué sienten? Nuestros niños...” A la luz de esta mirada la Psicóloga Silvia Perassi nos habló de la “SITUACIÓN SOCIAL Y RELIGIOSA DEL NIÑO HOY”.
Después de su ponencia se planteó un diálogo abierto al cabo del cual fuimos invitados a rezar por estos niños cuyos rostros y vida nos son conocidos… y los encomendamos al cuidado maternal de la Virgen…(cuyo cumpleaños festejamos)…
Después de compartir el Almuerzo y dedicar un tiempo al esparcimiento personal o al descanso nos volvimos a encontrar para reflexionar juntos acerca de “¿Cuáles son las noticias que entusiasman el corazón de nuestros niños?” Sabemos que la Iniciación Cristiana sucede al anuncio kerigmático pero también sabemos que el kerigma es mucho más que un enunciado es propiamente un anuncio que por su contenido, por su modo de transmisión, por la actitud del que lo anuncia, y por la expectativa del que lo recibe genera un entusiasmo y alegría entre quienes lo comparten de tal manera que se vive como una verdadera experiencia de salvación… Evocando la experiencia de los peregrinos de Emaús los catequistas trabajamos orientados por aquella pregunta que titulaba este momento… Después de poner en común lo reflexionado, recordamos nuestro propio Pentecostés en la celebración de la Confirmación y el P. Fabián nos anunció aquel discurso kerigmático de Pedro en el primer Pentecostés, introduciendo algunas frases y giros adaptados al desarrollo de este Encuentro…
Habiendo merendado nos reunimos nuevamente. Esta vez los encargados de animar la siguiente etapa eran Cheli y el P. Jorge. Ellos nos ayudaron a valorar “El lenguaje simbólico en la catequesis y la Liturgia de la InicIACIÓN Cristiana DE NIÑOS”. La propuesta del contenido de esta etapa no fue meramente teórica. Fuimos invitados a contemplar, a escuchar y a leer, a través de distintas expresiones de la creación, (flores, verduras, agua, fuego, frutos, cacharro roto...), cómo hoy también Dios nos habla al corazón, a cada uno. En pequeñas comunidades nos retiramos para compartir Sus susurros, Sus caricias, Su voz. Luego, todos juntos, pudimos expresarnos y en diálogo abierto y orante pusimos en común las distintas experiencias; destacando la dimensión e importancia de este tipo de lenguaje en nuestro servicio como catequistas de niños.
Como los peregrinos de Emaús, habiendo experimentado el ardor en nuestros corazones por el fuego de la Palabra del Peregrino que nos estaba acompañando, lo invitamos a quedarse con nosotros y celebramos el Banquete Eucarístico… A la luz de los textos de la Palabra de Dios proclamada y de lo vivido en las distintas etapas del Encuentro (hasta aquí recorridas) renovamos nuestra respuesta como discípulos dispuestos a dejarlo todo por Él con un amor convencido y convincente, con el firme propósito de irradiar a cuantos nos rodean, particularmente a los niños a quienes acompañamos en su camino de fe, la alegría, el fervor y el amor que el mismo Jesús suscita en nosotros…
Finalmente el Domingo, después de haber alabado y santificado al Señor en su día, la Hna. Margarita nos propuso considerar la “Importancia de un equipo diocesano” que se ocupe de animar y acompañar a los catequistas de iniciación cristiana de niños. Comentó los objetivos del Equipo Nacional y pidió a los participantes compartir la evaluación del Encuentro. Para ello el P. Fabián recordó los pasos pensados por el equipo y el objetivo planteado en cada etapa, el sentido de los recursos utilizados y la metodología imaginada… Con estos elementos los participantes desde distintas y personales perspectivas compartieron su propia mirada y evaluación del encuentro.
Después de orar juntos nos fuimos despidiendo, intercambiando propuestas, saludos y expectativas…
En el almuerzo del Domingo aprovechamos para agradecer al personal de la Residencia Cosquín
del IOSE que tan gentilmente nos atendió y ayudó a desarrollar este cálido Encuentro.
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